Presentación
Universidades Año 5 - No. 25 | No. 78

El multirreferido Manifiesto Liminar de la Federación Universitaria de Córdoba, que apelaba a los hombres libres de Sudamérica, continúa siendo un tejido de frases contumaces, crípticas y premonitorias: se trata de un discurso vivencial y vigente. Su devastadora prosa contra la institución universitaria caduca es implacable, su acerada furia contra la autoridad mediocre y su incisiva reivindicación de la violencia juvenil, como réplica a la tiranía, no fenece con los años. En uno de esos trances retóricos, de una potente secuencia crítica, lanza un dardo de pertinente actualidad:

Por eso es que la Ciencia, frente a estas casas mudas y cerradas, pasa silenciosa o entra mutilada y grotesca al servicio burocrático: cuando en un rapto fugaz abre sus puertas a los altos espíritus es para arrepentirse luego y hacerles imposible la vida en su reciento. Por eso es que dentro de semejante régimen, las fuerzas naturales llevan a mediocrizar la enseñanza y el ensanchamiento vital de los organismos universitarios, no es el fruto del desarrollo orgánico sino el aliento de la periodicidad revolucionaria.1

Y es que nos reunimos en la Conferencia Regional de Educación Superior este 2018, en la misma Córdoba que hace un siglo lanzó un grito luminoso para proclamar el fin de una época y el nacimiento de un modelo libertario de universidad, y debatir su futuro. No son tiempos menos aciagos, pero hay un recorrido secular que ha dejado enseñanzas, decepciones y un reguero de historias que dan testimonio de la fortaleza de la educación pública como un factor de igualación social, libertad de pensamiento y agencia del cambio democrático.

Pero todo ello no es suficiente: en la actualidad, la educación pública está amenazada por las minorías dirigentes de nuestros países, por la medianía de sus aspiraciones y por la pasividad social frente a un cambio de paradigma de la educación superior. El reto de preservar valores libertarios y garantizar la inclusión social marcaron transversalmente los debates de la reunión sobre el porvenir de la educación superior latinoamericana.

Habiendo consensos acerca de su valor, los alcances de un esfuerzo tan descomunal de los universitarios cordobeses de hoy para organizar la reunión contrastan con la indiferencia de los gobiernos, la tibieza de los organismos de desarrollo y cooperación regional, así como la falta de acuerdos entre los actores universitarios para desarrollar proyectos tan relevantes como, por ejemplo, el proyecto ENLACES. Requerimos más acciones y menos planes.

Este primer balance se nutre de un sincero recuento del propio Francisco Tamarit, crítico pero esperanzador, sobre las tareas futuras que implican una voluntad mayor para vencer la soledad de nuestras universidades. También surgen las consideraciones de Sandra Carli, reclamando la agencia de los estudiantes y el desencuentro entre un Manifiesto y una política de inserción a objetivos globales donde se advierte la urgencia de reconstituir al actor universitario en sus intereses y en sus posibilidades. Lo mismo ocurre si procuramos hacer de la internacionalización un paradigma de sumisión neocolonial al conocimiento hegemónico, cuando lo que se acomete es un criterio endógeno de pertinencia social en nuestra relación con el mundo.

Y esa relación, hoy presidida por la expansión de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, es un recurso de un nuevo modelo de educación superior que amplía su cobertura, a la vez que demanda nuevas capacidades docentes y una transformación profunda de nuestras estrategias de gestión del conocimiento. Las resistencias al cambio organizacional, empujadas por la versatilidad tecnológica, son vistas por Claudio Rama a través del juego doméstico del poder universitario. Su llamada de atención a una inclusión de modelos propios y estrategias consistentes a la realidad latinoamericana nos recuerda que la velocidad del cambio devela nuestro conservadurismo. La educación virtual es una herramienta eficaz en manos de las universidades, tanto para llevar a cabo la inclusión como la gestión democrática de la educación. Es un reto que no puede omitirse.

Tomamos la exigencia de darle contenido actual a la autonomía universitaria, frecuentemente proclamada en un canon defensivo y que nos impide mirar la potencia de la mudanza cultural que supuso hace un siglo, y las posibilidades presentes de re/semantizar su significado en una renovada agencia, en ese “aliento de periodicidad revolucionaria” pedido por los reformistas. Algunas claves para debatir su pertinencia y desafíos son puestas en la mesa por quien escribe este texto, gracias a la experiencia de la CRES 2018.

Cierra la reflexión post-CRES la crónica de Luis Fernando Rodríguez, refrescada con los tropiezos e ironías que no descalifican sino que por el contrario transitan ese momento que movió a la discusión y nos conmovió en un episodio inesperado: la lucha de las mujeres por sus derechos reproductivos. Resulta una mirada horizontal que resulta distante a los “sacrobovinos académicos”, pero vívida desde un testigo joven, punzante y escéptico.

No omitimos un documento fundamental de Delgado Selley y González Ramírez para planear acciones sobre la acreditación que nos permitan contar con modelos propios de evaluación de la calidad, centrados en la especificidad y potencialidad de las universidades latinoamericanas. Hablamos del compromiso de la UDUAL para hacer de la evaluación y acreditación internacional un ejercicio de mejora sustantiva de la calidad universitaria.

El centenario de la autonomía es referencia regional, inscrita también en los movimientos juveniles de la década de los sesenta, señaladamente el de los universitarios uruguayos y mexicanos que desafiaron el autoritarismo de su época, el escenario de la Guerra fría y el conservadurismo de una sociedad dominada por regímenes despóticos. Así, el diálogo entre Nicolás Dip y Vania Markarian nos descifran el intervalo uruguayo de protesta y ruptura que determinó la deriva guerrillera y la respuesta autoritaria de la dictadura militar, escrutando memoria y agencia de actores de un andar de ciegos, que apostaban a la luminosidad del futuro.

En su caso, el episodio mexicano de 1968 es, a la vez, soplo fundacional de la lucha democrática y el ocaso de una época de pasividad universitaria. Cincuenta años después de la revuelta cordobesa, los estudiantes mexicanos estallaron otra sublevación, festiva e irónica, violenta y pedagógica por sus derechos, pero que devino en tragedia. Y no sólo fue el reguero de sangre de Tlatelolco sino una épica generacional que en nuestros días parece tener consuelo a sus dolores con el fin de un régimen político. El momento que protagonizó el rector Javier Barros Sierra, siguiendo el documentado testimonio de Efrén del Pozo a la membresía de la UDUAL, es un gesto de integridad, que recuerda Analhi Aguirre con justeza.

El diálogo de intérpretes nos permite evocarlo en otra clave: el escritor, el profesor universitario y la poeta dan testimonio de otra poética de la memoria, de una plástica del recuerdo que cicatriza, pero que no olvida. De esta envergadura son las palabras de Francisco Pérez Arce, Alfonso Vadillo y Mariángeles Comesaña. Para ello, la plástica de jóvenes artistas y anónimos grafiteros, que intervinieron imágenes de una exposición, nos replica que la plática entre memoria y presente sigue viva.

Finalmente, la lectura del texto de Hugo Biagini, hecha por Grisell Ortega Jiménez, nos consiente recuperar la decantada reflexión del autor en La Reforma universitaria y nuestra América, como si estuviera tallada en un tiempo donde la demanda por historiarla en la amplitud de nuestra región, le inspira a postular orientaciones, acotaciones y sugerencias para una cavilación tan pertinente como actual.

De esta manera, asentamos nuestra esperanza en las deudas de la CRES 2018, con el fin de que nos alienten a seguir mirando un mejor destino para nuestras universidades, en lapsos tan aciagos como los que se han instalado últimamente.

Antonio Ibarra
Director

1. Ibarra, Antonio y Alejandro Villar (comps.), (2014) La autonomía universitaria, una mirada latinoamericana, Colección Idea Latinoamericana, México, UDUAL. Recuperado el 18 de noviembre de 2018 en: http://65aniversario.udual.org/pdf/autonomiaUDUAL.pdf

Plástica Universidades No. 78

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